El Oro

El oro (símbolo químico Au, número atómico 79, densidad 19.32, punto de fusión 1.063 º C) siempre ha sido, y probablemente seguirá siendo, el metal más utilizado por los joyeros. Es un metal muy blando y, por ese motivo, se utiliza siempre aleado con otros metales. Está considerado tanto un metal pesado como un metal noble. Su densidad es sobrepasada tan sólo por el osmio, el iridio y el platino.

Para formarse una idea sobre su peso, bastará imaginar que si construimos un cubo regular, con un kilo, éste mediría tan sólo unos 3,74 cm. de arista y si, en vez de un cubo, construimos una esfera, ésta tendrá unos 4,6 cm de diámetro.

Un solo gramo se puede convertir en una lámina de un metro cuadrado, y si en lugar de  laminarlo, lo convertimos en hilo, éste mediría 2.759 metros.

En la naturaleza aparece de color amarillo brillante, pero en diferentes aleaciones puede tener varios colores: rojo, amarillo, verde, blanco, rosa, etc.

Cuando el oro es puro se considera metal de 999,9 milésimas, o 24 kilates, aunque para la fabricación de joyas se suele utilizar a 750 milésimas, o 18 kilates. Debido al aumento de su precio, últimamente, también se está comercializando en 375 milésimas o 9 quilates.